Mucha gente cambia de profesión en su vida, pero yo nunca pensé que cambiaría la mía a mitad de mis 20’s cuando la gente a mi alrededor parecía haber encontrado el trabajo perfecto, empezado sus propios negocios o recibiendo ascensos y oficinas propias. Mi decisión de cambiar de un trabajo estable a “ir tras mis sueños” no pasó de la noche a la mañana (pasaron exactamente 433 noches de dudas antes de tomar la decisión).

Cuando me gradué en Diciembre de 2012 como Lic. en Comercio Internacional estaba feliz y satisfecha, pero no completamente segura de que era la carrera que quería ejercer el resto de mi vida, pero eso nos pasa a muchos ¿no?. Bueno, a pesar de eso y para mi buena suerte encontré un trabajo solo dos meses después de graduada, un trabajo estable, bien pagado, en una empresa multinacional y que estaba alineado con mi carrera universitaria.

YA LA HICE!! (pensé…)

Después de un año y medio de trabajar para esta empresa mis días se sentían diferentes, me gustaba mi trabajo pero sentía que necesitaba algo más para ser completamente feliz y me decidí a averiguarlo sin apresurar decisiones.

Alguna vez leí que tener un hobby te ayuda a alcanzar el balance de trabajo/vida, y como primera solución a mis inquietudes busqué cursos/actividades que no había decidido probar antes por cuestión de tiempo, dinero, miedo o lo que fuera. Decidí probar algo nuevo pero que siempre me había llamado la atención y llegué a los talleres de Costura y Confección (Taller de Costura Monterrey, gracias!). Ahí aprendí a coser mi propia ropa desde el primer día y me encantó; tomé clases por unos meses, y en mi tiempo libre estaba haciendo ropa y accesorios. Después de unos meses mi mente empezó a alborotarse y a pensar hasta donde podría llegar con mi nuevo hobby.

Emocionada (e impaciente) con la vida y lo que estaba aprendiendo decidí abrir una tienda en línea (súper sencilla y sin costo en Storenvy.com). Ahí, entre ropa/accesorios vintage y ropa hecha por mí, nació GABSY. Era completamente un hobby, salía del trabajo me iba al centro de la ciudad a buscar telas, me compré una máquina de coser, pasaba horas en Pinterest y YouTube aprendiendo nuevas técnicas, mi hermana y amigas modelaban la ropa para mí y yo tomaba fotos y subía el contenido a la tienda en línea y redes sociales. Estaba aprendiendo muchísimo y me divertía bastante… Pero ¿y ahora qué?

Mi hobby me apasionaba cada día más, empecé a participar en mercados locales e inscribirme a más talleres relacionados con moda, y personas de México y otras partes del mundo estaban comprando en mi tienda; Entonces me di cuenta de que debía tomar una decisión:

¿Renunciar a mi trabajo para dedicarle mi tiempo a GABSY o dejar que fuera solo un hobby?

y claro, empezaron las dudas (Pero si yo no había estudiado moda, ¿Qué van a pensar mi familia y amigos? ¿Con qué dinero? ¿De qué voy a vivir? ¿Y si fracaso?.)

Después de consultarlo meses con mi almohada (y meses de ahorrar, aplicar a becas, hacer un plan B, buscar apoyo de familia y amigos, etc.) y decidida de que este era un cambio que me haría feliz, renuncié a mi trabajo. Decidí estudiar una maestría en Moda (porque no quería hacer otros 4 años de carrera) para aprender más sobre la industria, adquirir habilidades y la experiencia para comenzar mi nueva carrera. Me aceptaron en la maestría en Paris, obtuve una beca (Gracias FONCA-CONACYT) y cerré temporalmente la tienda en línea para dedicarme 100% a mis estudios.

Muchas cosas han pasado desde hace casi un año que me empecé esta transición. Hoy estoy a solo un mes y medio de regresar a México (#sentimientosencontrados) y aunque aun me queda mucho trabajo por hacer, siento que he aprendido mucho más de lo que me imaginaba, y definitivamente estos meses me han ayudado a tener una visión mas clara de lo un día empezó como solo un hobby.

A lo mejor el decir que fue una crisis existencial suena exagerado pero definitivamente para mí fue una etapa difícil y un cambio drástico en mi vida personal y profesional.

Muchos jóvenes pasamos por este tipo de crisis, en diferente momento de nuestras vidas y cada quien lo sobrellevamos diferente. Les aconsejo que si llegan a pasar por algo parecido analicen sus opciones, no tomen decisiones apresuradas y siempre piensen en como se imaginan su futuro y lo que en verdad los hace felices. En mi caso tomó mucho tiempo, surgieron muchas dudas y pasaron meses de planeación para darme cuenta de qué era lo que quería hacer de mi vida pero fue la mejor decisión que pude haber tomado.

 Gracias por leer, resumí bastante mi experiencia pero si tienes alguna duda o comentario puedes escribirme abajo y con gusto te contestaré. Ah! Y si quieres saber que pasará con GABSY te cuento en los próximos posts… 

– G A B S Y